lunes, 28 de enero de 2013

¿Cuál debería ser la definición de salud?


¿Cuál debería ser la definición de salud?

Introducción

La definición actual de salud de la OMS, enunciada en 1948, describe la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. En ese momento, este enunciado fue innovador por su amplitud y su ambición. Las críticas actualmente se están intensificando y a medida que las poblaciones envejecen y los patrones de enfermedad cambian esta definición puede ser incluso contraproducente.

Limitaciones de la definición de la OMS

La mayor parte de las críticas hacia la definición de la OMS son sobre lo absoluto de la palabra “completo” en relación con el bienestar. La exigencia de completo bienestar dejaría a la mayoría casi siempre con mala salud.

El segundo problema es que desde 1948 la demografía de las poblaciones y la naturaleza de las enfermedades han sufrido cambios considerables, los patrones de enfermedad cambiaron. La cantidad de personas que viven con enfermedades crónicas durante décadas está en aumento en todo el mundo.


En este contexto la definición de la OMS se vuelve contraproducente ya que considera enfermas a las personas con enfermedades y discapacidades crónicas. Reduce al mínimo la importancia de la capacidad humana para afrontar de manera autónoma los desafíos físicos, emocionales y sociales de la vida

El tercer problema es la operacionalización de la definición.

La OMS creó varios sistemas para clasificar las enfermedades y describir aspectos de la salud, la discapacidad, el funcionamiento y la calidad de vida. Sin embargo, debido a la referencia a un estado de completo bienestar, la definición es impracticable, porque “completo” no es operativo ni mensurable.”

Necesidad de una reformulación

Se han hecho diversas propuestas para adaptar la definición de salud. La más conocida es la Ottawa Charter, que hace hincapié en los recursos sociales y personales, así como en la capacidad física. Sin embargo, la OMS no tomó ninguna de estas

Redefinir la salud es un objetivo ambicioso y complejo; se deben considerar muchos aspectos, consultar a muchas partes interesadas, reflejar muchas culturas, además de los adelantos científicos y tecnológicos a futuro. Los participantes prefirieron reemplazar una definición estática por un marco conceptual sobre la salud. Pero también son necesarias definiciones operativas para la vida práctica y para realizar mediciones.

El primer paso para emplear el concepto de salud como “la capacidad de adaptación y de autogestión” es identificar y caracterizar este concepto para las tres esferas de la salud: física, mental y social.

Salud física
En la esfera física el organismo sano es capaz mantener la homeostasis fisiológica a través de circunstancias cambiantes.
Salud mental
En la esfera mental Antonovsky menciona el “sentido de coherencia” como el factor que contribuye a la capacidad de enfrentamiento, de recuperación de un fuerte estrés psicológico y de prevención de los trastornos por estrés post-traumático.
Salud social
como la capacidad de las personas de cumplir con sus obligaciones, de gestionar su vida con cierto grado de independencia a pesar de padecer alguna enfermedad y de participar en actividades sociales, incluido el trabajo. La salud en esta esfera se puede considerar como un equilibrio dinámico entre las oportunidades y las limitaciones, afectado por condiciones externas, como los desafíos sociales y ambientales. Al adaptarse a una enfermedad, las personas pueden trabajar y participar en actividades sociales y sentirse
Determinación del estado de salud

El concepto general de salud es útil para el tratamiento y las políticas públicas, pero se necesitan definiciones operativas para determinar el estado de salud, para la investigación y para evaluar las intervenciones.

Para las determinaciones del estado de salud se pueden construir marcos teóricos que sistematicen las diferentes necesidades operativas.



Conclusión

Los autores proponen formular la salud como la capacidad de adaptación y autogestión. Éste podría ser el punto de partida para un nuevo modo de conceptualizar la salud humana con un conjunto de características y dimensiones dinámicas que se pueden medir.
http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=72079

Mi concepto de salud:
Según la OMS: la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de afecciones y enfermedad
De acuerdo con Terris, la salud tiene dos aspectos uno subjetivo y otro objetivo. El aspecto subjetivo es el bienestar (sentirse bien en diferentes grados). El aspecto objetivo es la capacidad de funcionar (funcionamiento en diferentes grados).
René Dudos (1956): salud es un estado físico y mental razonable libre de incomodidad y dolor, que permite a la persona en cuestión funcionar efectivamente por el mas largo tiempo posible en el ambiente donde por elección esta ubicado
Para Blum la salud consiste en la capacidad del individuo para mantener un estado de equilibrio apropiado a su edad y a sus necesidades sociales, en el que este individuo está razonablemente indemne de profundas incomodidades, insatisfacciones, enfermedad o incapacidad y de comportarse de tal forma que asegure la supervivencia de su especie así como su propia realización personal.
Mushkin y Grossman establecen que la salud y la educación son determinantes del capital humano, estos autores expresan una doble conotacion, la de ser un bien de consumo y un bien de inversión.

Concepto propio de salud: la salud es la mantención del equilibrio del cuerpo ya sea físico, biológico, psicológico y social, puede ser objetivo: por medidas y subjetivo: lo que marca la sociedad en la que se vive

domingo, 27 de enero de 2013


INTRODUCCIÓN
se definieron múltiples aproximaciones de los conceptos salud y enfermedad.
se han ido transformando acorde a los momentos históricos en que los autores las producían como resultado de construcciones socioculturales que se consolidan en un determinado tiempo y lugar
la complejidad que supone esta tarea se relaciona con la multiplicidad de disciplinas que convergen en el campo actual de la salud. este trabajo tiene el propósito de brindar una aproximación a dicho concepto reconociendo la influencia que los factores sociales, históricos y científicos han tenido en su construcción.
Un poco de historia:
Históricamente fue en la Grecia antigua en donde se recocieron lo dos lineamientos más significativos referidos a las valoraciones de la salud y la enfermedad. Hipócrates consideró que la enfermedad era una manifestación de la vida del organismo y no una expresión de la voluntad de espíritus malignos. Su contraparte científica, Platón, planteaba que tanto la salud como la enfermedad están determinadas por un principio no material: el alma.
En la Edad Media, en el mundo árabe, de la mano de Avicena, se registró un gran cúmulo de conocimientos basados en estudios e investigaciones en los cuales se reconoció la importancia de factores protectores de la salud tales como: los hábitos de alimentación, la recreación, el trabajo, el descanso y los factores climáticos.
Posteriormente en la época del Renacimiento se rescataron las postulaciones de Hipócrates y Avicena con lo cual se revalorizaron las antiguas proposiciones de carácter científico.
En el Siglo XIX surgieron con gran auge las explicaciones biologistas de los estados de salud y enfermedad. Este movimiento respondió al auge de los descubrimientos que privilegiaban a los microorganismos como principales causantes de las enfermedades. Así, los resabios del paradigma biologista se extendieron hasta principios del Siglo XX donde se enriqueció con los aportes de la tecnología
Desde esta época se ha consolidado el camino que llevó a cuestionar el modelo biológico dominante, se modificó la posición hegemónica del profesional de la salud vinculado solo al campo de la medicina organicista así como el abordaje e intervención en los problemas de salud, salud mental y salud pública.
La salud: aportes desde los distintos modelos
En la bibliografía actual se reconocen tres: el modelo Biologista, el modelo de la Tríada Ecológica y el modelo de Campo de la Salud.
A principios del Siglo XIX, el modelo biologista contempló principalmente dos elementos enfrentados: el hombre y el medio ambiente. Respetando estos elementos se resaltó el principio de unicausalidad como única etiología del padecimiento físico. En consecuencia, una causa actúa sobre el individuo provocando síntomas, signos y consecuentemente enfermedades, es decir, efectos.
A principios del Siglo XX, surge el Modelo de la Tríada Ecológica o Epidemiológica de Leavell & Clark (1965). En esta propuesta teórica – basada en las postulaciones de la epidemiología tradicional - se reconoce el equilibrio entre tres elementos; el agente, el huésped y el medio ambiente.
Otro modelo que surgió en el Siglo XX fue el de Campo de Salud (Lalonde, 1988). Este modelo fue construido por Hubert Laframboise en 1973. Al respecto, autores como Saforcada (2001) plantean que se trata de un verdadero modelo que reemplazó a la Triada Ecológica. Al revisar la bibliografía existente es común encontrar afirmaciones que refieren a que este modelo surge como una propuesta de Marc Lalonde.
Algunas definiciones y la influencia del contexto sociocultural:
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La definición más conocida de salud fue aquella adoptada por la OMS en 1946 y elaborada por Andrija Stampar en el año 1945 (Grmeked, 1966), en ella que se dice que la salud es “el estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de enfermedad”.
Estos autores plantean que se ha operado un pasaje desde la concepción tópica clásica de salud a un concepto utópico.
 la OMS ha agregado a la versión clásica una definición de la salud por lo que es (estado de completo bienestar físico, mental y social) y ha incluido el factor psicosocial que estimula el trabajo interprofesional.
Otros estudiosos como Terris (1980) plantean que esta definición se podría mejorar si se eliminara la palabra completo
Como dice Rose (1992) la idea de una precisa distinción entre salud y enfermedad es un artificio médico, para el cual, si se consulta a la naturaleza, no se obtiene ningún sustento.
Al respecto, Dubos (1987) afirma que en realidad la medida real de la salud es la habilidad del individuo para funcionar de manera aceptable para sí mismo y para el grupo al cual pertenece. Este autor incluye en su aproximación al concepto la dimensión individual (para sí) y la social (grupo al que pertenece).
Al considerar el aporte de Dubos queda claro que definir salud supone siempre una dimensión subjetiva. En relación con ello, López (2005) afirma “intentar definir la salud y la enfermedad supone entrar de lleno en el terreno de lo subjetivo”
Un intento de sistematizar el análisis del surgimiento de las diferentes concepciones de salud – enfermedad fue elaborado por San Martín (1984). Este autor propone pensar dos grandes periodos históricos, a saber, la primera y segunda mitad del Siglo XX.
Al final del primer periodo surge la definición de la OMS (1946) que como se dijo marca un avance respecto de la versión tópica clásica de la salud.
San Martín (1984), se resalta su propuesta de pensar que la salud es una noción relativa que reposa sobre criterios objetivos y subjetivos y que aparece como un estado de tolerancia y compensación físico, psicológico, mental y social, fuera del cual todo otro estado es percibido por el individuo y por su grupo como la manifestación de un estado mórbido. Su contraparte la enfermedad se entendería como un desequilibrio biológico, ecológico y social o como una falla de los mecanismos de adaptación del organismo y una falta de reacción a los estímulos exteriores a los que está expuesto, esto termina por producir una perturbación de la fisiología y de la anatomía del individuo.
Saforcada y Lellis (2006) plantean que existen distintas vertientes de categorización de los conceptos de salud y enfermedad
Se desprende de las categorías arriba mencionadas, el progreso en las construcciones del concepto salud – enfermedad; desde la primera definición de la OMS pasando por aquellas que resaltaban la idea de proceso (Morales Calatayud, 1999) hasta llegar a la noción de contunuo entre dos extremos San Martín (1984).
En relación con esta propuesta, Starfield (2001) afirma que la salud debe considerarse como un recurso más de la vida cotidiana y no como un objetivo de la vida; se trataría de un concepto positivo que engloba tanto recursos personales como capacidades físicas.
Las implicancias de las transformaciones del concepto salud – enfermedad en la psicología.
La revisión bibliográfica de los estudios realizados en Psicología hasta la primera mitad de Siglo XX, muestran que el foco de interés de la Psicología estuvo centrado en el estudio del malestar, de los fenómenos psicopatológicos y el déficit. Al respecto Veenhoven (1988, 1991) afirma que a nivel individual la psicología se ocupó de todo aquello que tuviera que ver con la infelicidad, el sufrimiento psíquico y el padecimiento descuidándose el efecto que el bienestar y la felicidad tenían sobre el funcionamiento psicológico de la persona.
Este enfoque fue compartido por otras disciplinas como la medicina, en la cual se observa la existencia de aproximaciones a la salud definiéndola por lo que no es, es decir, ausencia de enfermedad
El Dr. Carrillo dijo “la salud no constituye un fin en sí mismo, para el individuo, ni para la sociedad, sino una condición de vida plena, y no se puede vivir plenamente
si el trabajo es una carga, si la casa es una cueva y si la salud es una
prestación más del trabajador" (Carrillo & Carrillo, 2005). Esta última definición, rescata la idea de que la salud no es un bien sino un derecho y que no solo depende del factor orgánico - físico, sino de la calidad de vida y de variables socioeconómicas como el trabajo.


Salud-enfermedad como proceso social


Salud-enfermedad como proceso social
En "La salud-enfermedad como proceso social" Cristina Laurell desarrolla las líneas fundamentales de la problemática de una Epidemiología Social, basada en un cuestionamiento profundo de la concepción tradicional que considera la enfermedad como un fenómeno biológico individual, que busca una mejor comprensión de las nuevas patologías.
La nueva epidemiología caracteriza el proceso de salud enfermedad como un hecho social; debe, por consiguiente, demostrar su historicidad y su diferente comportamiento en los distintos grupos sociales. Una segunda tarea fundamental es definir y caracterizar su objeto de estudio, y por último, abordar el problema de la causalidad, planteando las formas de articulación del proceso de salud enfermedad con otros procesos sociales, y las leyes que la rigen.
 El estudio de datos estadísticos sobre principales causas de muerte en México, Estados Unidos y Cuba le permite extraer conclusiones valederas acerca de diferentes perfiles patológicos que expresan diferentes tipos de organización social y diferentes niveles de desarrollo.
En lo referido a la delimitación del objeto de estudio, afirma Cristina Laurell que éste no se ubica a nivel del individuo sino del grupo.
Para abordar el complejo problema de la determinación se hace necesario explicar las limitaciones de los modelos mono y multicausal, y su incapacidad para proporcionar respuestas satisfactorias a la preocupación por desentrañar las verdaderas causas de la aparición de las enfermedades. Una amplia gama de investigadores ha elaborado intentos más o menos exitosos para construir un modelo de causalidad social. Las propuestas más interesantes parecen ser aquellas que contemplan el doble carácter, biológico y social, de los procesos de salud enfermedad.


http://www.ilazarte.com.ar/cuadernos/2010/09/la_saludenfermedad_como_proces.html