CONSIDERACIONES
METODOLÓGICAS PARA EL ESTUDIO DEL PROCESO SALUD-ENFERMEDAD
Niveles de análisis
El proceso salud-enfermedad se presenta en individuos y grupos, producto
de sus condiciones reales de trabajo y de vida. Por tanto está vinculado a la
forma en que los seres humanos producen y se reproducen, tesis de la que
partimos.
Las causas de este proceso deben buscarse en última instancia en la
estructura y organización de la sociedad, es decir, en el ámbito de lo social,
aún cuando aquél se manifieste, en forma concreta, en seres humanos.
Tres niveles se encuentran vinculados entre sí, pero cada uno de ellos
es válido en cierto momento, y responden a necesidades y circunstancias
individuales y sociales diferentes.
Primer nivel.
Este modelo orienta la búsqueda de la causa que produjo la enfermedad. La
enfermedad se presenta en un organismo determinado y para resolver el problema
de salud que lo afecta se requiere el concurso de la medicina y ciencias
afines. En base a las teorías, métodos, técnicas e instrumentos disponibles se
realiza un diagnóstico de la enfermedad, para lo cual se elaboran previamente
hipótesis de presunción, sobre todo cuando el cuadro clínico es complejo. Este
nivel encuentra su ubicación en el modelo que considera un solo tipo de causas
de la enfermedad, ya que el interés radica en eliminar el o los agentes patógenos,
físicos, químicos o mecánicos que ocasionan la alteración de las funciones
“normales” del organismo. El ideal, aquí, es establecer una relación uno a uno,
en la que una causa es necesaria y suficiente para que se produzca determinada
enfermedad (etiología específica).
Este modelo encuentra su sustentación teórica en el conjunto de reglas
conocido como postulados de Koch. Busca la reincorporación de las personas a
las actividades que desempeñaban antes de enfermarse o accidentarse. De acuerdo
con este enfoque, para resolver el problema de salud individual basta la acción
competente del equipo de salud, apoyada en una infraestructura médica adecuada.
Es una práctica que se sustrae de las verdaderas causas de la enfermedad
pero que tiene su validez de acuerdo con dicho enfoque: la enfermedad vista
como un problema individual, separada de las condiciones en que se produce, que
son condiciones sociales.
Segundo nivel.
El individuo se concibe como parte de una comunidad. De acuerdo con
esto, la enfermedad se relaciona con: factores sociales, económicos,
culturales, físicos, químicos, etc, a fin de establecer regularidades empíricas
entre estos factores y el tipo, frecuencia y gravedad de la enfermedad. Ésta se
vincula, por lo tanto, con condiciones deterioradas de vida y de trabajo
(hacinamiento, falta de agua potable, desnutrición, educación médica
deficiente, presencia de factores físico-químicos o mecánicos en el medio de
trabajo y que resultan adversos para la salud, etc.). se adopta un modelo multicausal
y se deja de sentir el nivel de comprensión de la enfermedad como algo social.
Este nivel de análisis se basa en el modelo de la historia natural de la
enfermedad.
Tercer nivel.
Busca conocer las causas fundamentales de la enfermedad, la esperanza de
vida y la muerte, y del acceso real a los servicios médicos en los seres
humanos como seres históricos que pertenecen a grupos sociales que trabajan y
viven de determinada manera, resultado de la forma en que se estructura y
organiza la sociedad para producir y reproducirse y así permitan plantear
alternativas de solución dentro de una formación social históricamente
determinada.
Se necesitan abordar causa y efecto, esencia y fenómenos, necesidad y
casualidad, contenido y forma, lo singular y lo general, posibilidad y
realidad; hay que incluir además las leyes del materialismo dialéctico: ley de
la unidad y lucha de contrarios, ley del paso de cambios cuantitativos a
cambios cualitativos y ley de la negación de la negación. Entre las segundas tenemos:
modo de producción, proceso de trabajo, clases sociales, condiciones materiales
de trabajo, condiciones materiales de vida, estado, ideología, etc.
Este tercer nivel supone a su vez un enfoque que supera al anterior, ya
que implica un cambio cualitativo en el análisis y comprensión del proceso
salud-enfermedad.
La sociología médica marxista pretende, pues, crear leyes y teorías para
explicar la salud-enfermedad como fenómeno social, para lo cual tiene que
destacar los aspectos y relaciones esenciales.
Supera al de la epidemiología tradicional que solamente se queda en el
plano de lo empírico, de lo inmediato, al establecer regularidades empíricas.
En los tres niveles que hemos
descrito pueden emplearse métodos, técnicas e instrumentos para obtener
información empírica de la realidad concreta; la diferencia estriba en el tipo
de realidad que se estudia en cada nivel. Es necesario evitar que el estudio de
la salud-enfermedad, visto como un fenómeno social, se inicie a partir de
cualquier elemento, o separarlo de la totalidad (la sociedad en su conjunto) de
la que forma parte.
Proceder a estudiar el proceso salud-enfermedad sin tomar en cuenta lo
anterior limita el conocimiento científico de la realidad objetiva, en este
caso del proceso salud-enfermedad. Es necesario tener presente durante el
proceso de conocimiento de la realidad las premisas fundamentales del
materialismo dialéctico e histórico a fin de orientar el estudio de los
fenómenos concretos así como la selección, diseño y aplicación de los distintos
métodos, técnicas e instrumentos de investigación.
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